viernes, 27 de enero de 2012

Presentación personal









Estimados amigos:

Me llamo José Ángel Garrido Pérez y soy especialista en Lengua y Literatura Española. Me dedico a la prestación y gestión de servicios lingüísticos, como edición y corrección de textos, cursos y seminarios especializados, peritaje y consultoría en materia idiomática y en uso del lenguaje.  

Considero que participar en un curso de Tecnología de la Información y la Comunicación viene a precisar el tema que, en el marco de la Maestría en Docencia Universitaria, de la Universidad Santa María La Antigua (Panamá), ha gravitado desde que optamos por la modalidad virtual: cómo hacer docencia por vía electrónica. Estoy en este curso con el interés de aprender la forma en que se puede ofrecer educación a través de los múltiples medios que nos dan las TIC, para contribuir al aprendizaje de cualquiera, en cualquier parte del mundo. 

Personalmente, espero aprender el uso más eficiente de los instrumentos tecnológicos con que cuento para aprender y desarrollar sus potencialidades para estimular el aprendizaje. Pero no solo eso, considero que estos conocimientos me serán muy útiles para su aplicación en las diversas facetas de la profesión que ejerzo, la cual no solo se limita a la docencia, sino que también atañe a la consultoría técnica.

Estimo que el manejo eficiente de los instrumentos y técnicas modernos para la información y la comunicación puede contribuir a una formación eficaz y oportuna, al mismo tiempo que a la potenciación de actividades paraeducativas que complementen el proceso general. La combinación de la técnica tradicional con el uso adecuado y oportuno de las nuevas tecnologías abre un amplio abanico de posibilidades de acuerdo con la intencionalidad educativa, la cual está íntimamente ligada a la intencionalidad comunicativa. Hacer llegar la educación a cualquiera y en cualquier parte es un norte de la actividad docente, sobre todo si se estima su orientación a grupos marginados, segregados obligatoriamente (como los privados de libertad) o bien discapacitados. Considero que, por ejemplo, en la enseñanza del español como segunda lengua, las posibilidades de las TIC son casi infinitas, y la ampliación de los servicios educativos en el nivel superior puede llevar, a través de ellas, formación profesional de alta calidad incluso a lugares ordinariamente marginados por su difícil acceso, como las comarcas indígenas. Todo ello implica un amplio trabajo de desarrollo humano y social, y un cambio de mentalidad tradicional que conduzca a la aceptación de nuevos mecanismos para la educación, sin menoscabo del uso de los pre-existentes según sea el contexto y la naturaleza de la materia. Como docentes, hemos de estar en capacidad, no solo de asimilar, sino de usar las TIC de forma creativa e innovadora, sin olvidar su rol instrumental y no como fin en sí mismo.